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Olot: naturaleza volcánica y lugares imprescindibles

Una escapada perfecta entre volcanes, naturaleza y buena gastronomía en el corazón de la Garrotxa

Olot es la capital de la comarca de La Garrotxa, situada en la provincia de Girona, en pleno corazón del Parque Natural de la Zona Volcánica. Es uno de los destinos más sorprendentes de Cataluña gracias a su combinación única de paisajes volcánicos, cultura y gastronomía.

Dónde se encuentra

Olot se encuentra en el noreste de España, a unos 120 km de Barcelona y a aproximadamente 45 km de Girona. Situada en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, su ubicación la convierte en un destino único en la península, rodeado de paisajes volcánicos y naturaleza.

Aparcar en Olot es bastante sencillo si sabes dónde buscar. Existen varias opciones gratuitas bien ubicadas, como la Ronda de les Fonts (muy céntrica), el Parc Nou (a unos 10 minutos caminando), la zona del cementerio (ideal si vas a visitar los volcanes) o el Parking del Escorxador.

Si prefieres aparcamiento de pago, en el centro encontrarás zonas reguladas donde, por lo general, no resulta complicado encontrar sitio.

Como recomendación, lo más práctico es dejar el coche en las afueras y moverte a pie, ya que el centro es muy accesible y agradable para pasear.

Paseando por la ciudad de Olot nos encontramos con esta curiosa escultura.
Paseando por la ciudad de Olot nos encontramos con esta curiosa escultura.

Olot es una ciudad cómoda y fácil de recorrer. Puedes moverte perfectamente a pie, es ideal para ir en bicicleta gracias a sus vías verdes, y también cuenta con servicios de taxi y autobús para desplazarte por la comarca.

Qué ver en Olot

El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa es el gran protagonista de la zona. Se trata de la región volcánica más importante de la península ibérica y rodea completamente la ciudad de Olot. Este impresionante espacio natural cuenta con más de 40 volcanes y una amplia red de rutas de senderismo que permiten descubrir paisajes únicos.

El volcán Montsacopa es uno de los símbolos de Olot. Situado dentro de la propia ciudad, se puede subir fácilmente a pie hasta su cráter. Desde la cima disfrutarás de unas vistas panorámicas espectaculares de Olot y sus alrededores.

El volcán Croscat es uno de los más impactantes visualmente. Su gran corte lateral, que deja al descubierto el interior del volcán, lo convierte en uno de los más característicos de la zona.

El volcán de Santa Margarida es otro de los imprescindibles. Su amplio cráter alberga en el centro una pequeña ermita, creando una imagen muy singular y convirtiéndolo en uno de los lugares más fotografiados del parque.

La Fageda d’en Jordà es uno de los rincones más especiales de Cataluña. Este bosque de hayas crece sobre una antigua colada de lava, formando un paisaje único y muy fácil de recorrer. Su belleza alcanza su máximo esplendor en otoño, cuando el bosque se tiñe de tonos rojizos y dorados.

La Moixina es una zona de humedales y senderos tranquilos, perfecta para desconectar y disfrutar de un paseo relajado en plena naturaleza.

Además, Olot y sus alrededores ofrecen muchas actividades para todos los gustos. Puedes hacer rutas de senderismo o en bicicleta por la Garrotxa, paseos a caballo o incluso vivir la experiencia de sobrevolar la zona en globo. También es muy recomendable visitar pueblos cercanos con mucho encanto, como Santa Pau o Besalú.

Qué ver en el centro de Olot

La iglesia de Sant Esteve es el templo principal de la ciudad y uno de sus edificios más representativos. Su interior merece la pena, especialmente por su retablo barroco, que destaca por su riqueza y detalle.

La iglesia de Sant Esteve, uno de los puntos clave del centro de Olot.
La iglesia de Sant Esteve, uno de los puntos clave del centro de Olot.

El Museo de la Garrotxa, ubicado en un antiguo hospicio, es un espacio cultural ideal para conocer la historia, el arte y las tradiciones de la comarca. Una visita interesante para entender mejor el entorno y la identidad de la zona.

El Parc Nou es uno de los pulmones verdes de la ciudad. Amplio, cuidado y muy agradable, es perfecto para dar un paseo tranquilo sin salir de Olot. Además, cuenta con un jardín botánico y zonas verdes que invitan a relajarse.

Los parques de Olot destacan por su vegetación y su entorno natural.
Los parques de Olot destacan por su vegetación y su entorno natural.

Otro lugar imprescindible es el Espai Cràter, un museo moderno e interactivo dedicado al vulcanismo. Construido parcialmente bajo tierra, ofrece una experiencia muy didáctica a través de audiovisuales y espacios inmersivos que explican cómo se forman los volcanes y el paisaje de la Garrotxa.

El Espai Cràter, una visita muy recomendable en la ciudad.
El Espai Cràter, una visita muy recomendable en la ciudad.

Más allá de los puntos concretos, una de las mejores formas de descubrir Olot es perderse por su casco antiguo. Sus calles tranquilas, las plazas con encanto y los edificios históricos, muchos de ellos con detalles modernistas, invitan a pasear sin prisas y disfrutar del ambiente.

En el centro también se concentran la mayoría de tiendas, especialmente en calles como Sant Rafael y sus alrededores. Aquí encontrarás una mezcla de comercio local y pequeñas boutiques que aportan un carácter más auténtico y cercano, muy diferente al de las grandes ciudades.

Pasear por sus calles es descubrir rincones con encanto en cada paso.
Pasear por sus calles es descubrir rincones con encanto en cada paso.

Gastronomía

La gastronomía es, sin duda, uno de los grandes atractivos de Olot y de toda la comarca de la Garrotxa. Aquí destaca la conocida “cocina volcánica”, una propuesta culinaria basada en productos locales de gran calidad y recetas tradicionales que reflejan la esencia del territorio.

Entre los platos más representativos se encuentran las famosas patatas de Olot, rellenas de carne y fritas, todo un símbolo de la ciudad. También destacan las judías de Santa Pau, con denominación de origen, muy valoradas por su textura y sabor, y que suelen acompañarse con carnes o embutidos.

Las carnes a la brasa, como el cordero o la butifarra, son muy habituales en la zona, junto con guisos tradicionales elaborados con ingredientes de temporada. En cuanto a los embutidos, no faltan productos típicos como el fuet o la longaniza, elaborados de forma artesanal.

Para los más golosos, la oferta también es muy interesante. Postres como la crema catalana o los dulces caseros de las panaderías locales ponen el broche final perfecto a cualquier comida.

Una de las panaderías más conocidas de la zona, donde no pudimos resistirnos a probar varios dulces.
Una de las panaderías más conocidas de la zona, donde no pudimos resistirnos a probar varios dulces.

En definitiva, comer en Olot es disfrutar de una cocina sencilla, auténtica y llena de sabor, profundamente ligada al entorno y a la tradición.

Si estás buscando dónde comer, aquí tienes algunas opciones recomendadas:

  • La Deu: uno de los restaurantes más emblemáticos de la ciudad, muy conocido por sus platos tradicionales.
  • Hostal dels Ossos: una parada imprescindible para probar la auténtica cocina volcánica, con un menú muy completo.
  • El Bou Bru: una opción más moderna, ideal si te apetece algo diferente, con hamburguesas y platos variados.

Dónde alojarse

Olot ofrece una amplia variedad de alojamientos para todos los gustos y presupuestos, desde hoteles céntricos hasta opciones rurales rodeadas de naturaleza.

Si buscas comodidad y buena ubicación, el Hotel Olot Centre es una excelente opción. Se trata de un alojamiento moderno, bien valorado y situado en pleno centro, con servicios completos y la ventaja de contar con parking.

No pierdas la oportunidad de visitar Olot.
No pierdas la oportunidad de visitar Olot.

Para quienes prefieren una alternativa más económica, el Hostal Olot es una opción sencilla pero con buenas instalaciones y una ubicación práctica para moverse por la ciudad.

Otra opción muy recomendable es alojarse en alguna casa rural o apartamento en los alrededores. Esta alternativa es ideal si buscas tranquilidad y contacto con la naturaleza. En nuestro caso, optamos por alojarnos en Les Preses, a pocos minutos de Olot, y fue una experiencia muy agradable.

Servicios (hospital y salud)

Olot cuenta con buenos servicios sanitarios, algo importante a tener en cuenta durante cualquier viaje, especialmente por si surge alguna emergencia.

En nuestro caso, tuvimos que acudir al hospital y, por suerte, no fue nada grave. La atención fue rápida y muy profesional, lo que nos dio mucha tranquilidad durante el viaje.

El principal centro sanitario es el Hospital d’Olot i Comarcal de la Garrotxa, un hospital moderno que da servicio a toda la comarca y está bien equipado.

Además, en la ciudad encontrarás farmacias, centros médicos y otros servicios básicos de salud fácilmente accesibles, por lo que estarás cubierto ante cualquier imprevisto.


Olot es un destino diferente, donde la naturaleza volcánica se mezcla con la cultura y la gastronomía. Perfecto para una escapada de uno o varios días, ofrece paisajes únicos, buena comida y tranquilidad. Si buscas un lugar auténtico en Cataluña, Olot es una apuesta segura.

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