Besalú es uno de los pueblos medievales mejor conservados de Cataluña y una auténtica joya histórica situada en la provincia de Girona. Este pequeño municipio, rodeado de naturaleza y atravesado por el río Fluvià, parece detenido en el tiempo y ofrece una experiencia única para quienes buscan historia, cultura y encanto.
Su historia
Besalú tiene una historia que se remonta a la época romana, aunque alcanzó su mayor importancia durante la Edad Media, cuando se convirtió en la capital del condado de Besalú.
Entre los siglos X y XII fue un importante centro político, religioso y comercial en la región de Girona. Durante este periodo se construyeron muchos de sus monumentos más emblemáticos, como el puente románico y el monasterio de Sant Pere. Además, contó con una destacada comunidad judía, de la que aún se conserva el miqvé.
Con el paso del tiempo, Besalú perdió protagonismo, pero ha sabido conservar su patrimonio, lo que hoy permite disfrutar de uno de los conjuntos medievales mejor preservados de Cataluña.

Dónde se encuentra
Besalú se encuentra en la provincia de Girona, dentro de la comunidad autónoma de Cataluña, en el noreste de España.
Está situado a unos 30 km de Girona y aproximadamente a 130 km de Barcelona, lo que lo convierte en un destino ideal para una excursión de un día. El pueblo se encuentra junto al río Fluvià, en una zona rodeada de naturaleza y paisajes típicos del interior de Cataluña.
Llegar a Besalú es bastante sencillo. Saliendo de Barcelona se tarda aproximadamente 1 hora y 30 minutos. Debes tomar la autopista AP-7 en dirección a Girona y luego seguir por carreteras secundarias hasta Besalú. Es la forma más cómoda y rápida.
En cuanto al coche, lo mejor es aparcar en las zonas habilitadas, fuera del centro histórico, ya que dentro no se puede circular. Desde allí, el recorrido hasta el pueblo es corto y accesible. Además, Besalú es pequeño, por lo que se puede recorrer fácilmente en unas pocas horas sin necesidad de largos desplazamientos.
Desde Barcelona o Girona hay autobuses que llegan a Besalú, normalmente con transbordo en otras localidades. El trayecto puede durar entre 2 y 3 horas, dependiendo de la ruta.
Has de saber que no hay estación de tren en Besalú, pero puedes coger un tren hasta Girona y desde allí tomar un autobús hasta el pueblo. Es una opción bastante utilizada por viajeros.
Qué ver y hacer
El símbolo más reconocible de Besalú es su impresionante Puente de Besalú, una construcción románica del siglo XII con una torre defensiva en el centro. Cruzar este puente es como entrar directamente en la Edad Media, ya que conecta con el casco antiguo, lleno de calles empedradas y edificios históricos. Se podría decir que es un puente que da la bienvenida al pasado.

Besalú es un patrimonio histórico excepcional, y fue un importante centro político y religioso durante la Edad Media, llegando a ser capital de su propio condado. Entre sus monumentos más destacados se encuentra el Monasterio de Sant Pere de Besalú, un edificio románico del siglo X que refleja la importancia religiosa de la localidad.
Otro lugar único es el Miqvé de Besalú, uno de los pocos baños rituales judíos conservados en Europa. Este espacio muestra la relevancia de la comunidad judía que vivió en el pueblo durante siglos.
El casco antiguo de Besalú invita a perderse sin rumbo. Sus calles estrechas, plazas con encanto y fachadas de piedra crean una atmósfera medieval auténtica. Lugares como la plaza Mayor o los pequeños comercios artesanales permiten descubrir productos locales y souvenirs únicos.

Besalú es perfecto para una excursión de un día desde ciudades cercanas como Barcelona o Girona. Su tamaño permite recorrerlo fácilmente, pero su riqueza histórica y cultural deja una impresión duradera.
Gastronomía y tradición
La visita a Besalú también es una oportunidad para disfrutar de la gastronomía catalana. En sus restaurantes se pueden probar platos tradicionales como embutidos, carnes a la brasa o postres típicos de la región. Además, el entorno natural que rodea el pueblo es ideal para complementar la visita con rutas y excursiones.
La gastronomía de Besalú es un reflejo de la tradición culinaria de la comarca de La Garrotxa y de la rica cocina catalana. Se caracteriza por el uso de productos locales, recetas tradicionales y sabores intensos.
Entre los platos más típicos destacan las carnes a la brasa, especialmente el cordero y la butifarra, así como los guisos tradicionales elaborados a fuego lento. También son muy populares los embutidos artesanales, como el fuet o la longaniza, que forman parte esencial de la gastronomía de la zona.
Otro elemento importante es la cocina de temporada, con productos como setas en otoño o verduras frescas de la huerta. En cuanto a los postres, destacan dulces tradicionales catalanes como la crema catalana, carquinyolis, panellets (en otoño) o pasteles caseros.
Además, en Besalú se pueden encontrar restaurantes que combinan la tradición con toques modernos, ofreciendo una experiencia gastronómica completa en un entorno medieval único.
Alojamiento
Aunque nosotros no nos alojamos en Besalú por que solamente fuimos a pasar el día, te dejo una gran variedad de lugares donde poder encontrar el alojamiento que se adapte mejor tu gusto y presupuesto, desde hoteles con encanto hasta apartamentos turísticos y casas rurales.
Una de las opciones más destacadas es el Mas Pere Pau, situado en un entorno natural a pocos minutos del centro, que ofrece habitaciones, apartamentos y zonas ajardinadas, además de piscina y restaurante con cocina local. En el casco histórico destaca Els Jardins de la Martana, muy valorado por su ubicación junto al puente medieval y sus vistas espectaculares.

También hay alojamientos con encanto como Casa Marcial o Hotel 3 Arcs, muy bien valorados por su comodidad y trato al cliente. Para quienes prefieren algo más independiente, existen apartamentos turísticos y casas rurales en el centro del pueblo, muchos de ellos con vistas al famoso puente y al casco antiguo.
En general, Besalú ofrece alojamientos acogedores y con mucho encanto medieval, ideales tanto para una escapada romántica como para una visita tranquila en plena naturaleza.
Consejos
Moverse por Besalú con niños y cochecito es totalmente posible, pero conviene tener en cuenta algunos consejos para disfrutar mejor la visita. El casco antiguo es peatonal y con calles empedradas, por lo que un cochecito ligero y resistente será más cómodo que uno grande. El acceso principal, cruzando el Puente de Besalú, puede resultar algo irregular, así que es recomendable ir despacio o incluso coger al niño en brazos en algunos tramos.

También es buena idea hacer paradas frecuentes en plazas o zonas más amplias para que los niños descansen, y llevar agua o algún snack, especialmente en días calurosos. En general, es un destino muy tranquilo y seguro, ideal para visitar en familia y disfrutar de un paseo relajado en un entorno medieval.
En definitiva, Besalú es un destino que combina historia, cultura y encanto en cada rincón. Su ambiente medieval, su rica gastronomía y su tranquilidad lo convierten en un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de una experiencia única. Visitar Besalú es viajar al pasado y descubrir uno de los pueblos más bonitos y especiales de Cataluña, además de ser uno de los tesoros medievales mejor conservados de España.
