Los muffins caseros son una delicia versátil y perfecta para cualquier ocasión, desde un desayuno especial hasta una merienda improvisada. En esta receta te propongo una versión divertida y llena de sabor: muffins de chocolate, de crema de cacahuete y otros con un toque de color gracias a colorantes alimentarios. Cada uno tiene su personalidad propia, pero todos comparten una textura esponjosa y un aroma irresistible que llenará tu cocina mientras se hornean.
Lo mejor de esta receta es que puedes prepararlos todos a la vez a partir de una base común, dividiendo la masa al final para añadir los sabores y colores. Así, con un solo horneado, obtendrás una bandeja llena de muffins variados, ideales para sorprender a los peques, compartir en reuniones o simplemente disfrutar de un momento dulce con un café o un vaso de leche. ¿Listo para hornear alegría en formato mini? ¡Vamos allá!
Ingredientes
Para 12 muffins:
- 250 g de harina de trigo
- 90 g de azúcar
- 2 huevos grandes
- 100 ml de aceite de girasol o mantequilla derretida
- 125 ml de leche
- 1 yogur natural o de vainilla
- 1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Tableta de chocolate negro
- Crema de cacahuete
- Distintos colorantes alimentarios para darles un toco de color.
Elaboración
- Precalienta el horno a 180 ºC (con calor arriba y abajo).
- En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que espumen.
- Añade el aceite, la leche, el yogur y la vainilla. Mezcla bien.
- Incorpora la harina tamizada con la levadura, bicarbonato y sal.
- Mezcla hasta integrar, sin sobrebatir.
- Coloca cápsulas de papel en un molde para muffins y reparte la masa.
- Para hacer muffins de chocolate, añade 1 onza de chocolate a tantos muffins como quieras.
- Para los muffins de crema de cacahuete, añade 1 cucharada de esta crema en el centro de tantos muffins como quieras.
- Para los muffins de colores, necesitarás colorantes diferentes. Ahora tiñe cada muffin con el color que desees o mezcla varios para crear un efecto arcoíris, (pero no te pases con el colorante, bastará con un pequeño chorrito en cada uno). Ayúdate con un palillo y crea tu propio dibujo para que al hornearlo se aprecie mejor. En este caso, yo le di forma de estrella.


- Hornea durante 18–20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga limpio.
- Deja enfriar sobre una rejilla… ¡y disfruta!
Una vez que los muffins estén fríos, puedes darles un toque extra decorándolos con un poco de glaseado, una capa generosa de frosting o simplemente espolvoreando azúcar glas por encima. Esta parte es completamente opcional, pero añade un acabado visual muy atractivo y un punto dulce adicional que los hace aún más irresistibles.
Esta receta es perfecta para cualquier ocasión: una merienda casera, una fiesta de cumpleaños, un picnic al aire libre o simplemente para tener algo rico a mano durante la semana. Puedes guardarlos en un recipiente hermético y seguir disfrutándolos durante varios días. Son tan fáciles de hacer como de compartir… aunque también es muy probable que desaparezcan más rápido de lo que esperas.
