La Tarta Sacher (Sachertorte) es uno de los pasteles más emblemáticos de la repostería europea. Originaria de Austria, se caracteriza por su bizcocho denso y muy chocolatoso, relleno con una fina capa de mermelada —tradicionalmente de albaricoque— y cubierto con un glaseado brillante de chocolate negro. El contraste entre la suavidad del bizcocho, el toque afrutado del relleno y la cobertura crujiente convierte este pastel en un auténtico lujo para los amantes del chocolate.
Aunque la receta original está guardada bajo llave en el Hotel Sacher de Viena, la versión casera es sencilla de preparar y el resultado es espectacular. Puedes utilizar mermelada de fresa o albaricoque, que combinan a la perfección con el chocolate, y rematar el pastel con un toque de chocolate blanco para darle un acabado más vistoso.
Ingredientes
Para el bizcocho
- 175 g de chocolate negro
- 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar glas
- 6 huevos (separar yemas y claras)
- 150 g de harina
- 1 sobre de levadura en polvo
Para el relleno y la cobertura
- 1 bote pequeño de mermelada de fresa o albaricoque
- 175 g de chocolate negro para la cobertura
- 50 g de chocolate blanco para decorar (opcional)
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 170 °C y engrasa un molde redondo con mantequilla y un poco de harina.
- Bate la mantequilla con la mitad del azúcar (75 g) hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa. Añade las yemas una a una, integrándolas bien.
- Funde el chocolate negro al baño maría o en el microondas en intervalos cortos y añádelo poco a poco a la mezcla anterior. Incorpora después la harina y la levadura tamizadas.
- En otro bol, monta las claras a punto de nieve. Cuando empiecen a estar firmes, añade el resto del azúcar y sigue batiendo hasta lograr un merengue brillante.
- Incorpora el merengue a la masa de chocolate en dos tandas, con movimientos envolventes para mantener el aire.
- Vierte la masa en el molde y hornea durante 60–90 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Deja enfriar completamente antes de desmoldar.
- Una vez frío, corta el bizcocho en dos capas y rellena la parte inferior con la mermelada, extendiéndola bien antes de colocar la capa superior.
- Prepara la cobertura fundiendo el chocolate negro al baño maría. Viértelo sobre el pastel y deja que cubra bien la superficie y los laterales.


- Para decorar, funde el chocolate blanco y colócalo en una manga pastelera con la punta muy fina. Forma círculos sobre la superficie recién cubierta y, con un palillo, arrastra desde el centro hacia fuera para crear un efecto de telaraña. También puedes añadir virutas de chocolate blanco alrededor del borde.
- Deja reposar la tarta hasta que la cobertura se solidifique y estará lista para disfrutar.
El resultado es una Tarta Sacher casera espectacular: un pastel con personalidad, húmedo, intenso y perfecto para acompañar un buen café o para convertirse en la estrella de cualquier celebración. Además, aguanta muy bien de un día para otro, por lo que puedes prepararla con antelación y disfrutarla en su punto justo de sabor y textura.
